martes, 21 de junio de 2011

Verano


Una noche de verano
—estaba abierto el balcón
y la puerta de mi casa—
la muerte en mi casa entró.
Se fue acercando a su lecho
—ni siquiera me miró—,
con unos dedos muy finos,
algo muy tenue rompió.
Silenciosa y sin mirarme,
la muerte otra vez pasó
delante de mí. ¿Qué has hecho?
La muerte no respondió.
Mi niña quedó tranquila,
dolido mi corazón,
¡Ay, lo que la muerte ha roto
era un hilo entre los dos!.

5 comentarios:

  1. Ainnnsssss que recuerdos, La Provenza :))
    Un beso

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  2. Ups!!! también recuerdos de La Provenza??? ¿no creo que sean comunes?¿o si? ;)

    Un beso muy dulce

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  3. woooooooow!
    Me perdí unos diítas y zasssssss, escribiste mucho mucho y cosas muy certeras y sentidas, por cierto.
    Y bueno... este poema de Machado, esta Noche de verano que cala los huesos... precioso en su tristeza.
    Un beso cálido, shurime preciosa!

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  4. De auqellas tierras, recuerdo varias o bastantantes cosas, entre ellas una voluptuosa prima de Saint Raphael, que acariciaba y nos acariciabamos en las calurosas tarde de verano, y otras de de algun viaje cruzandola hacia el norte. Quizas, nos cruzasemos en esos deveneris,y seas tu aquella española con la que comparti pizza y algo mas ;)) en Aix-en-Provence. Y ultimamnete en Arles o Nimes. Un beso

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  5. mmmmmm maravilloso plan... pero no fui yo :( jejejejeje ;)

    Un beso muy dulce

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