jueves, 26 de mayo de 2011

bambu



Tengo en un rincón del jardín, casi olvidado plantado bambú, como no recuerdo que esta ahí ni suelo acercarme a esa zona me ha llamado la atención cuanto se ha extendido.

De tres varitas como aquel que dice que había cuando mi suegro vino con el y lo planto a la extensión que hay ahora, incluso en la zona mas interna empiezan a haber varas del grosor de un brazo.

Mirándolo ayer por la tarde me dio por pensar que nunca me a gustado "recibir" con la caña, tal vez porque las marcas que deja son mas dificiles o casi imposible de disimular y me las veo y deseo. Es el problema que tenemos quienes practicamos este dulce juego teniendo otra vida totalmente distinta a estos gustos.

Recuerdo cuando entre juegos muy al principio, allá por el renacimiento, intentaba decirle sutilmente o tanteaba a mi pareja sobre mis gustos, ya era difícil dejar entrever lo que eres, sientes cuando tu misma estas hecha un verdadero lío y que el entendiese exactamente tu necesidad.

Al final, incapaz de encontrar el modo de hacérselo entender y su repulsión absoluta ante el tema me hizo emprender una doble vida. Hay veces en que con total franqueza estoy muy saturada, siempre esa tensión, no consigo estar relajada ni durmiendo.

Ese temor a ser descubierta, a que me pillen en un fuera de juego, muchos me dirán se valiente y vive lo que realmente quieres. No se que quiero realmente, porque en realidad lo quiero todo y no estoy teniendo nada por así decirlo. Quiero los viajes de fin de curso con la pequeña y su padre, esa cara de felicidad, el oír en la misma frase mama y papa sin miedo a ofender que les pasa a muchos niños no tiene precio.

El compartir la responsabilidad de verla crecer, de todos modos mi vida en pareja no es para nada mala, si no mas bien todo lo contrario, eso si, desde que me di cuenta que cada cosa tiene su tiempo y que no voy a quitarle a uno para darle a otro.

Me paso los días haciendo encaje de bolillo, engañando también, sin embargo, ¡son pequeñas mentiras sin importancia! ¿o no? ;)

video

5 comentarios:

  1. (¿¿¿Por el renacimiento??? jajajajajajajaja!)
    Eh! Shurime! La vida es una y cortititititita... normalmente los que te dicen eso tienen ya 90 años, jaja... yo no eh? jaja. Nada, es una joda, sí... yo sé de que hablas; pero no moriremos diciendo: "y si hubiera..."
    Ya nos encontraremos en el infierno donde dicen que uno se la pasa mejor... será?? jaja!
    Muakissssssss!

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  2. Como te entiendo mi kerida amiga... auffffffff como te entiendo !!!

    Ahora, simplemente VIVO, sin pensar, sin dañar, andando por ambos caminos y sabiendo perfectamente lo k kiero y deseo y con kien lo kiero y deseo...

    Te kiero preciosa mia :)))

    Petonets y axuxones desde lo más profundo de mi ser

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  3. El Señor de La Mansión27 de mayo de 2011, 19:25

    Lo siento mucho, pero no puedo estar más en desacuerdo. La experiencia me dicta que, a la postre, el engaño es la peor de las tres opciones. La mejor perspectiva, sin duda, es obtener ambas cosas y con la persona amada. Alguno pensará que la peor es tener que dejar insatisfecha nuestra inclinación. Eso no es cierto. La peor de la opciones, y es a la que nos conduce el engaño, es perder a la persona amada.

    Es curioso cómo este deseo se va convirtiendo en necesidad, adicción, hasta obsesión, haciéndonos perder la perspectiva. Disfrutar de este tipo de sexualidad es algo fantástico. Pero vernos obligados a renunciar a ello no es nada comparado con lo que supondría perder esos “viajes de fin de curso”. Ni que decir tiene lo espantoso de perder – y ten por seguro que se perderá – esa “carita de felicidad”.

    La única opción viable, aunque es la que más valentía requiere y la que más riesgos para nuestro “pequeño secreto”, es la verdad. Y luchar después por nuestra felicidad en este mundo, con nuestra pareja, nuestros hijos, sin renunciar a nuestro mundo. Cara a cara con la vida. Y si nos quedamos sin este juguete, por mucho que nos guste, nos fastidiará, pero podremos ser felices. Como no podremos serlo es de espaldas a nuestro mundo o, peor aún, habiéndolo perdido por nuestro egoísmo y necedad.

    Lo más importante: el día que renunciaste a compartir este aspecto de tu sexualidad con tu pareja, renunciaste a vivirla con la persona con la que mejor te compenetras, a la que más deseas, la que más te gusta dentro y fuera de la cama. Estoy seguro de que en su momento esa renuncia fue un trago amargo. Pero… ¿has puesto en la balanza lo que supondría vivir tu sexualidad sin cortapisas precisamente con esa persona? Porque sé desde mi experiencia que comparados con ella, el resto son pobres sustitutos. Tiritas que cubren la herida pero no la curan. Agua salada que mitiga unos segundos una sed imposible de saciar. ¿Lo has olvidado? Porque yo un día lo olvidé, como tantos otros. Y descubrirlo ha sido una de las mayores conmociones de toda mi vida.

    Mi consejo sería, pues, luchar a muerte por conseguir integrar en nuestra pareja nuestros deseos. De tantear a exponer claramente hay un abismo. De dar a entender a poner en marcha una estrategia efectiva para lograr el objetivo de integrar en nuestra pareja nuestra sexualidad hay un mundo.

    Sé que estas mentiras, a medida que pasa el tiempo, son cada vez más difíciles de admitir, de confesar. Pero precisamente por eso, porque ya nunca será más fácil que hoy, cuanto antes mejor. Muchos y muchas que han optado por el camino fácil de ocultar sus pasos se sorprenderían al ver la reacción de sus parejas.

    Cuanto antes mejor, que no os sorprendáis una mañana maldiciendo vuestras vidas, vuestro egoísmo y vuestra torpeza.

    Esa es Mi opinión.

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  4. Sweet, ross mis niñas un beso muy dulce para las dos y mil gracias por venir

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  5. El Señor de La Mansión muchas gracias por su visita y sobre todo por la amabilidad de su comentario.

    Es cierto las mentiras al final nos acaban explotando en la cara y tal vez salimos o no de la situación, normalmente o al menos a mí es la cobardia lo que me lleva a vivir esta doble vida o tal vez el egoismo de querer las dos, porque el problema es que amo a dos hombres, cada uno de un modo pero tan necesario los dos...
    Un beso muy dulce y muchas gracias por su amable consejo

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