miércoles, 30 de junio de 2010

Un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio....



Esta mañana me he levantado como si fuese un témpano de hielo, hacia muchísimo tiempo que esta frialdad no me invadía y lo cierto es que me ha hecho sentir un tanto extraña, algo que en una época fue normal hoy me ha sorprendido.

No noto que se me vaya calentando el alma ni el corazón, ni tan siquiera el sonido de su voz ha conseguido inundarme de calor. He aprovechado el momento para diseccionar mis sentimientos, mi vida, mi pensamiento y opiniones y la de los demás y me he asustado.

Me he asustado terriblemente porque hasta hoy no había sido consciente de lo cerebral y fría que he sido en más de treinta años de mi vida.

No me recuerdo como una niña amorosa que busca los abrazos de mama o papa, ni una adolescente demasiado preocupada por gustar o no.

Y mucho menos una mujer joven ilusionada por cosas como la boda o la maternidad. He ido haciendo cada paso de mi vida de un modo meditado y estudiado decidiendo según lo que se esperaba de mí o pensaba que me podía repercutir en positivo cara al futuro.

Sin embargo confieso que el tener a mi hija en brazos me hizo sentir algo que no imagine, el hecho de que no me dejase dormir por las noches y lo viviese con tal serenidad y amor incluso a mí me ha asombrado, nunca he sentido ningún tipo de instinto materno, a decir verdad no me gustan nada ni los bebes ni los niños, tiendo a evitarlos como si de una plaga se tratase sin embargo disfruto perder las horas dibujando con mi pequeña.

Pero lo que mas me sorprende de todo es como alguien que entro en mi vida hace casi dos años es quien mas la ha cambiado, ha sacado a la mujer mimosa, cariñosa y sonriente. Con esto no quiero decir que fuese una persona triste o seria porque no es así simplemente no sentía lo que siento ahora.

Una buena amiga en una ocasión me dijo, vive tu adolescencia ahora que es cuando tienes que vivirla y no cuando ya no tengas edad. Siempre me he reído de ella porque la veía demasiado apasionada, con continuos desencantos, amores rotos y todo lo que correspondía en esa edad.

Sin embargo reconozco que tiene y tenía toda la razón, hoy que me siento como una adolescente, mirando continuamente el teléfono o el correo…

Quiero contarle lo que siento pero no me atrevo, no se porque, nunca ha censurado mi personalidad, solo se ha limitado a darme toques de atención que dice ella pero de su boca jamás ha salido un “ya te lo dije”.

Me siento una adolescente, eso si… con 42 años… ilusionada, feliz, enamorada y atontada

¿Qué más se puede pedir?, quedarme como estoy, seguir disfrutando cada momento como buenamente se pueda.

Sin embargo… jolín… ¡ahora la edad del pavo!, espero que no venga también el acne….

3 comentarios:

  1. Cariño no eres la única que se ha sentido así durante toda su vida, mi infancia y adolescencia han sido muy parecidas. Ni buscaba la aprobación de nadie y me acupaba de mí sola, adoro mi independencia...bueno me encanta aun y encima aun intento fomentarla más. Pero en mi caso creo que aun me he aislado más en una coraza protectora desde mi ruptura con mi ex, él era quien me hacia sentir y tambalearse mi mundo.

    Pero bueno, ya veremos que pasa...

    Un besito muy dulce

    ResponderEliminar
  2. se a ki que te refires y solo te ouedo decir una cosa,con el paso del tiempo te das cuenta que se te olvidar decir a alguien te quiero y cuando no esta es cuando mas se lo dices, un te quiero a tiempo nunca viene mal, un beso

    ResponderEliminar
  3. Hola querida :)

    te entiendo tan bien...una vez más leerte me arrancó la sonrisa cómplice.

    Gracias, ha sido un placer leerte :)

    ResponderEliminar

Tu opinión es tan importante como la mía, haz como en tu casa pensando que estas en la mía...

Linkwithir

...